¿Que es un freelance?

Se denomina trabajador freelance o freelancer (o trabajador autónomo, cuentapropia e independiente) a la persona cuya actividad consiste en realizar trabajos propios de su ocupación, oficio o profesión, de forma autónoma, para terceros que requieren sus servicios para tareas determinadas, que generalmente le abonan su retribución no en función del tiempo empleado sino del resultado obtenido, sin que las dos partes contraigan obligación de continuar la relación laboral más allá del encargo realizado.

Origen del término

La etimología de la palabra deriva del término medieval inglés usado para un mercenario (free-independiente o lance-lanza), es decir, un caballero que no servía a ningún señor en concreto y cuyos servicios podían ser alquilados por cualquiera.

El término fue acuñado inicialmente por Sir Walter Scott (1771-1832) en su reconocido romance histórico Ivanhoe para describir a un “guerrero medieval mercenario”. La frase en inglés luego hizo la transición a un sustantivo figurativo alrededor de 1860 y fue luego reconocido como un verbo oficialmente en 1903 por varias autoridades en lingüística tales como el Diccionario Oxford de Inglés. Solamente en tiempos modernos ha mutado el término de un sustantivo (un freelance o un freelancer) y un adverbio (un periodista que trabaja freelance).

Esta palabra es empleada como anglicismo en castellano como dos palabras separadas “free lance” (del inglés) o autónomo pero no tiene aplicación como verbo.

Actividades en las que se utiliza esta modalidad

En un principio, el principal sector en el que se usaba esta modalidad de trabajo era el periodismo. Los medios gráficos de prensa además de tener un elenco permanente de empleados a sueldo, encargaban a terceros la realización de notas determinadas y pagaban por cada una de ellas, o bien adquirían notas que les eran ofrecidas en tales condiciones.

Posteriormente se aplicó también en otros campos como los de la programación informática, el diseño gráfico, el Turismo, la consultoría, la fotografía, la traducción, y muchos otros servicios profesionales y creativos.

Internet ha facilitado la expansión de esta modalidad de trabajo en sectores como desarrollo de software, diseño de sitios web, tecnología de la información y documentación de negocios, ya que permite que el freelancer trabaje en lugares distantes del domicilio del receptor del trabajo e, incluso, en diferente país.

Asimismo, cada vez existen más bolsas de empleo on line dedicadas a estos profesionales. También ayuda a los freeelancers en su búsqueda de empresas y de networking. Redes sociales como la de Tareatita ayudan a profesionales a menudo sólos a conocerse y a intercambiar sobre la profesión.

El contrato con el freelance se puede formalizar de diversas maneras. En algunos casos se formalizan por escrito las condiciones de la relación y en otros simplemente hay un acuerdo verbal. Tampoco hay reglas fijas sobre el pago, a veces el pago es por adelantado y otras al finalizar el trabajo o se combinan las dos modalides. Para proyectos más complejos, un contrato puede establecer un cronograma de pagos basados en hitos o logros.

En general la retribución se pacta en función del resultado obtenido ya que como el freelancer se desempeña fuera de la supervisión de quien le encarga el trabajo le resulta imposible a éste controlar el tiempo empleado en la tarea. Sin embargo, en ciertas actividades o casos especiales puede pactarse una tarifa por tiempo empleado.

Ventajas y desventajas

Según el Departamento del Trabajo de Estados Unidos:

  • Aproximadamente 10.3 millones de trabajadores en los Estados Unidos son contratistas independientes.
  • 7.4% de la fuerza laboral de Estados Unidos está constituida de trabajadores independientes.
  • En los últimos tres años, las empresas han incrementado el outsourcing o tercerización de labores en 22%.

Perspectivas culturales de los freelancers

Desde un punto de vista cultural, el ser freelance es percibido tanto por encima como por debajo del sistema social. Para serle fiel al sentido original del término acuñado por Scott, algunos americanos y la mayoría de los europeos ven el trabajo freelance como una posición socialmente más elevada.

Sin embargo, muchos países asiáticos y algunos latinoamericanos parecen tener en baja estima a los freelancers, a menudo asociando la práctica con el fracaso personal (incapacidad de conseguir un trabajo con un empleador importante) e incluso criminalidad (ver: Ninja).

Internet ha abierto muchas posibilidades para los freelancers, especialmente para aquellos que trabajan en países con mano de obra barata, normalmente dedicados a la programación informática y tecnologías de la información en general.

La legislación local

El encuadre jurídico de las relaciones denominadas freelance está sujeto a la legislación de cada país y las circunstancias particulares en que se desarrolla cada relación. Es por ello que puede ocurrir que una modalidad de trabajo sea considerada autónoma y, por ende, excluida de todo tipo de beneficio laboral en un país pero, en cambio, conforme la legislación de otro país configure un contrato laboral encubierto, esto es una forma de simulación.